Ricky Martin, una marca musical
Nadie duda de la calidad artística de Ricky Martin. Las repisas de su casa deben estar repletas de premios que ha conquistado a lo largo de su carrera. Ésta se inició en 1984, cuando integraba el grupo Menudo. Para ese entonces y con sólo trece años, Martin logró ganar su primera batalla. Con pelo largo y rasgos que prometían un ejemplo de virilidad y sensualidad, el artista se convirtió en el prototipo de los sueños femeninos.
Desde pequeño mostró sus inclinaciones por el mundo del espectáculo. Gracias a su perseverancia logró que su madre le consiguiera un empleo como modelo infantil. Simultáneamente, participaba en un grupo de teatro y el coro de su colegio. Su primer premio lo ganó a través de un anuncio comercial. Lentamente Enrique Martin Morales, su verdadero nombre, comenzaba a demostrar que iba directo a la cima.
En julio de 1984 entra a Menudo, gracias a la agencia de publicidad en la que estaba inscrito. Hasta ese día, se había mostrado un fiel seguidor del grupo y fue un sueño para Ricky ser uno de ellos.
Con estos jóvenes, que marcaban las pautas para grupos al estilo de New Kids on the Block, Martin comenzó a vivir nuevas experiencias. Viajó de México a Argentina y grabó la telenovela Por Siempre Amigos, en 1986. En este último país vivió seis meses, mientras se producía la teleserie.